Tras los procedimientos y sucesos recientes en el caso del exgobernador Rodrigo Medina, reconocemos el paso importante que se da al lograr vincularlo ahora a proceso por tres presuntos delitos.

Por primera vez sucede así con un exgobernador en Nuevo León y lo coloca en el camino inevitable de ser juzgado por las autoridades correspondientes. Igualmente inédito es que las investigaciones abarquen ya a familiares y decenas de exfuncionarios del sexenio pasado.

Esto evidencia la utilidad de contar con una Subprocuraduría Anticorrupción para investigar estos hechos y llevar adelante las acusaciones y procesos correspondientes.
Respecto a la prisión preventiva dictada al exgobernador, en virtud de la eventual magnitud del daño al erario, la pena correspondiente y otras particularidades del caso, así como la posterior revocación de dicha medida preventiva, persisten dudas técnico-jurídicas que esperamos sean ventiladas con los expertos en la materia.

De ello dependerá, para bien o para mal, la credibilidad de nuestras autoridades judiciales. La ciudadanía se encuentra más atenta que nunca a los siguientes acontecimientos sobre el caso. Estamos a la espera de que:

  • La justicia se aplique en forma imparcial.
  • En su caso, los responsables sean castigados con todo el rigor de la ley.
  • Y sea resarcido el daño a la Hacienda del estado.
  • Asimismo, esperamos que con el nuevo Sistema Estatal Anticorrupción, nuestro
  • Estado quede libre de la corrupción e impunidad que tanto daño nos ha causado.

Esperamos, y estaremos atentos, a que las autoridades federales garanticen todo el apoyo y el compromiso que se requerirá para aportar evidencias en las investigaciones, sin interferencias de ningún tipo.Y que se vea la misma disposición que ha existido en otros estados del País.